viernes, 21 de enero de 2011

Deja de pensar en las razones. Deja de pensar en lo que podría o no pasar. Deja de pensar en un imaginario futuro. Deja de pensar que no mereces lo que tienes o lo que puedas llegar a tener. Deja de pensar que tienes que pensar. Porque pensando se pasan los días y, cuando dejas de pensar, se te ha pasado la vida por delante y no te has dado ni cuenta. Se ha marchado el tren y no podrás volver a cogerlo. La sirena sonó, el barco zarpó. Aprende a actuar por instinto, por ganas. Sé valiente y lánzate a por lo que realmente quieres. Y si de verdad lo quieres, algún día será tuyo. Vive y, sobre todo, deja vivir.

4 comentarios:

Soleil dijo...

dejar de todo.

Celia Carrillo dijo...

me encanta tu blog guapa! te sigo :)
pasate por el mio, http://celiacarrillo.blogspot.com un besito:)

Isabella dijo...

Muy lindo el texto. Creo que hay que equilibrar ambas cosas. Yo soy muy instintiva e impulsiva, y a veces me tengo que bancar las consecuencias. Esta bueno pensar.. pero solo un raitito!
xoxo

Lorena dijo...

me ha encantado el texto!!!
eso deberiamos hacer, pero muchisimas veces es tan complicado...
besos.
http://lookladymode.blogspot.com/